Campamentos de lectura
El objetivo de los Campamentos MIA en lectura es mejorar las habilidades comunicativas y la comprensión lectora en diferentes niveles: literal, inferencial y crítica o valorativa. Las habilidades específicas que esperamos desarrollar son cuatro: 1) queremos que los estudiantes lean con fluidez y comprendan lo que leen, 2) que fortalezcan la escritura creativa, 3) que generen confianza en sí mismos, y 4) que despierten su gusto y motivación por la lectura.
En los campamentos de lectura llamados “Aprendemos, leemos y jugamos” se desarrollan diversas actividades colaborativas para lograr que los NNA mejoren la fluidez en la lectura y comprendan lo que leen. Estas actividades incluyen seis grandes habilidades: hablar, escuchar, leer, escribir, reflexionar y colaborar (Ver Tabla 1).
Tabla 1. Habilidades y acciones que fomentan los campamentos de lectura MIA
Habilidades | Acciones | |
Hablar | Para que los niños y niñas generen confianza en sí mismos y organicen sus ideas. | |
Escuchar | Practican la escucha activa y la comprensión auditiva. Se autocorrigen cuando se escuchan o escuchan a los otros. | |
Leer | Conocen palabras nuevas que permiten ampliar su vocabulario. Se involucran en los textos, conocen diversos textos, las reglas gramaticales y se motivan para leer. Se fomenta la creatividad y se despierta la imaginación. Infieren el significado de las palabras desconocidas y se practica la comprensión literal, inferencial y valorativa. | |
Escribir | Los niños y niñas se expresan a través de la escritura. Escriben textos donde conectan sus ideas. Aplican la gramática y signos de puntuación a partir de su propia escritura. Ponen en práctica la creatividad e imaginación cuando redactan sus propios textos. | |
Reflexionar | Los niños y niñas reflexionan sobre los textos y situaciones de la vida cotidiana. Expresan opiniones y emiten juicios en torno al texto o a los temas que se aborden en la sesión. Infieren el significado de las palabras desconocidas y pasan a comprender de conceptos simples a complejos. | |
Colaborar | Trabajan juntos para responder preguntas sobre el texto, se involucran y desarrollan sus habilidades. Se construyen textos colectivos, se apoyan entre pares. |
Cada una de las 20 sesiones están diseñadas para que se pueda fomentar la creatividad, despertar la imaginación y generar interacción. Gracias a estas actividades, hemos identificado que los NNA pueden inferir el significado de las palabras desconocidas y practicar la comprensión literal, inferencial y valorativa. Las 20 sesiones de lectura se dividen en tres bloques que van de lo concreto a lo abstracto (Ver Figura 1): 1) Expresión oral, de la sesión 1 a la 6; 2) Literatura, de la sesión 7 a la 15; y 3) Textos informativos, de la sesión 16 a la 20.

En los tres bloques se realizan actividades lúdicas para motivar y despertar el interés de los participantes para que lean con mayor frecuencia, mejoren la fluidez, y adquieran seguridad y confianza para leer en voz alta. También se fomenta la expresión oral, la escritura creativa, el trabajo colaborativo, la comunicación, y la manifestación libre de ideas y pensamientos.
En el primer bloque, los objetivos son mejorar la comunicación a través del habla, y desarrollar habilidades para la organización y expresión de ideas. Las actividades tienen un carácter lúdico y están enfocadas en crear un vínculo entre los(as) participantes y los(as) facilitadores(as), y establecer normas de convivencia que faciliten el trabajo grupal y fomenten el respeto y la comunicación asertiva. Las primeras sesiones permiten a los NNA desarrollar habilidades comunicativas a través de la expresión oral, la exposición, el trabajo colaborativo, la lectura en voz alta, la creatividad y el juego a su propio ritmo. Las actividades lúdicas como la elaboración de historias, cuentos, dibujos, títeres, entre otras, así como el juego, son un medio para transmitir mensajes no verbales y paraverbales relacionados con el entorno de cada participante, representando parte de su personalidad. Todo lo anterior les permite desarrollar diversas capacidades como la abstracción, la decodificación y destrezas orales, entre otras, de acuerdo con el tipo de inteligencia que cada niño(a) posee, lo que definirá la manera como se relaciona con otras personas (Gardner, 2016; Mujica, 2012; Suárez et al., 2010).
En el segundo bloque, cuyo objetivo es desarrollar las habilidades lectoras, tanto externas (pronunciación, fluidez verbal, volumen de voz, y velocidad de lectura) como internas (identificación de elementos estructurales, comprensión literal e inferencial), se fomenta la lectura en voz alta, la lectura en casa, el trabajo individual y por equipos. Este bloque tiene la finalidad de acercar a los(as) participantes a diversos textos literarios (cuentos, leyendas, fábulas, narraciones cortas, poemas, entre otros) despertando el interés por la lectura, la escucha activa, la comprensión lectora, la fluidez verbal y la extensión de su vocabulario para expresar ideas, opiniones y emociones a través de la reflexión. Asimismo, busca que los NNA identifiquen elementos estructurales de la narrativa particular de cada uno (características de los personajes, características del contexto, situaciones o problemáticas, y soluciones o finales). Además, se crean condiciones para que quienes participan lean en voz alta, de manera individual, por equipos o de manera grupal, se les incentiva a escribir a partir de los textos leídos, a crear sus propios escritos a través de sus ideas, su contexto y su creatividad. Con ello es posible notar mejoras en la lectura en voz alta, la comprensión de textos, el desarrollo de habilidades expositivas y adicionalmente la expresión de sus puntos de vista. De acuerdo con Carrasco et al. (2016), los ejercicios de lectura en voz alta de cuentos cortos, la creación de historias para compartirlas con los demás, aunados a la dinámica del(la) facilitador(a) durante el desarrollo de las sesiones para que los(as) niños(as) y adolescentes escriban, les permite aprender a expresarse adecuadamente a partir del pensamiento estructurado, las ideas con sentido y el correcto uso de los recursos fonológicos (reconocimiento de sonidos, la estructuración de las palabras, la entonación al leer y la regulación de la voz).
El último bloque busca que los(as) participantes practiquen la expresión oral, la fluidez en la lectura, la capacidad para identificar las ideas principales de los textos y la comprensión lectora. En estas últimas cinco sesiones se abordan textos informativos (artículos de divulgación, monografías, biografías, reseñas, documentos personales, etc.) y otros documentos de uso común que se emplean en actividades cotidianas, para que los(as) participantes los conozcan, identifiquen su funcionalidad, cómo se elaboran y en dónde se emplean. Asimismo, se fomenta la participación y la comprensión lectora a través de preguntas guía, el trabajo en equipo, la exposición y la escritura con un propósito específico, lo que permite a los(as) participantes asimilar la información y reestructurar sus ideas con base en el nuevo significado que le dan a la información obtenida, siendo la lectura una actividad enriquecedora (Carrasco et al., 2016; Gómez Palacio, 1995). Al finalizar las sesiones, se espera que los(as) participantes hayan mejorado sus habilidades lectoras y hayan despertado el placer por la lectura, observándola como un medio para comunicarse, expresarse y generar conocimientos.